En los últimos años, las preventas se han convertido en un tema especialmente sensible entre los coleccionistas.

Varias tiendas han cesado su actividad dejando atrás a clientes que ya habían pagado figuras que finalmente nunca llegaron a recibir. La liquidación judicial de algunas empresas conocidas en los mercados europeo e internacional también ha contribuido a aumentar la desconfianza de los coleccionistas.

Algunos clientes han perdido cientos e incluso miles de euros en pedidos realizados, en ocasiones, más de un año antes de la fecha de lanzamiento anunciada para el producto.

Ante este tipo de situaciones, muchos coleccionistas han decidido no volver a hacer una preventa nunca más.

Es una reacción comprensible, pero plantea otro problema: en un sector en el que las figuras de colección suelen fabricarse en cantidades limitadas, esperar a que un producto esté físicamente en stock puede significar no llegar a conseguirlo nunca.

Además, la preventa no es un modelo exclusivo del mercado de las figuras de colección. Se utiliza con éxito en muchos otros sectores. El riesgo depende sobre todo de la forma en que algunas tiendas piden a sus clientes que paguen los productos.

Es perfectamente posible seguir haciendo preventas y reducir considerablemente los riesgos. Para ello, basta con respetar algunos principios sencillos.

En esta guía repasaremos estos distintos aspectos para ayudarle a coleccionar con mayor tranquilidad.

¿Por qué los coleccionistas desconfían de las preventas?

Cuando un coleccionista paga íntegramente una figura que no estará disponible hasta dentro de doce, dieciocho o veinticuatro meses, está confiando su dinero a una tienda durante un periodo muy largo.

Durante todo ese tiempo, no tiene ni la figura ni el dinero que ha pagado por ella.

Si la tienda atraviesa dificultades financieras, no consigue pagar a su proveedor o cesa su actividad, el cliente corre el riesgo de no recibir nunca su pedido.

A menudo, el cliente descubre los problemas de la tienda demasiado tarde como para beneficiarse de la protección de PayPal o del emisor de su tarjeta bancaria.

Las protecciones asociadas a los medios de pago no son ilimitadas en el tiempo. Un plazo máximo de 180 días para abrir una disputa por un producto no recibido es una de las reglas más habituales.

Pagar el importe íntegro con mucha antelación coloca, por tanto, al coleccionista en una posición especialmente vulnerable.

Sin embargo, las preventas siguen siendo indispensables

El objetivo de una preventa no debería ser permitir a las tiendas cobrar el dinero de sus clientes mucho antes de la entrega.

Las preventas desempeñan, ante todo, un papel esencial en el funcionamiento del mercado de las figuras de colección.

Permiten a los fabricantes estimar la demanda

La mayoría de las figuras de colección se producen en cantidades limitadas.

Antes de iniciar la producción, el fabricante debe decidir cuántas unidades va a fabricar. Para ello, se basa, entre otros datos, en los pedidos registrados por distribuidores y minoristas.

Las preventas permiten así estimar la demanda real con mayor precisión.

Si se fabrican muy pocas unidades, muchos coleccionistas no podrán conseguir la pieza que buscan. Además, el producto puede convertirse inmediatamente en objeto de una fuerte especulación.

Si, por el contrario, se fabrican demasiadas, distribuidores y tiendas pueden acabar con cantidades importantes de stock sin vender que, con el tiempo, tendrán que rebajar. Esto puede afectar a la percepción del valor del producto y de la compra realizada por los coleccionistas que lo adquirieron anteriormente.

Algunos fabricantes, como Good Smile Company, explican claramente que las cantidades producidas de algunas de sus figuras se determinan en función del número de preventas recibidas.

Permiten al coleccionista reservar su figura

Para el coleccionista, la preventa permite asegurarse de que se le reserve una unidad.

Una vez terminada la producción, las tiendas reciben una cantidad determinada. Cuando todas las unidades disponibles han sido reservadas, el producto deja de estar disponible, en ocasiones varios meses antes de su lanzamiento oficial.

Esta reserva resulta todavía más importante a medida que las cantidades disponibles se reducen.

Observamos que, en muchas gamas, los fabricantes ajustan cada vez más la producción al número de preventas registradas.

Tampoco hay que dar por garantizada una futura reedición. Aunque un personaje popular ya haya sido reeditado anteriormente, nada garantiza que vaya a producirse una nueva tirada.

Para un coleccionista que realmente desea conseguir un modelo concreto, esperar a una hipotética disponibilidad después del lanzamiento significa aceptar el riesgo de perderlo definitivamente.

La preventa también puede permitir conseguir la figura a mejor precio

Reservar una figura en preventa también puede ofrecer una ventaja económica.

En el lanzamiento de un nuevo producto, los minoristas pueden ofrecer precios especiales de preventa que permitan comprar la figura a un precio más atractivo que el que se aplicará después de su salida.

Naturalmente, existen excepciones. Cuando una figura se produce en cantidades superiores a la demanda real del mercado, las unidades que permanecen en stock pueden terminar siendo objeto de promociones o rebajas. Sin embargo, debemos señalar que este tipo de situaciones se produce cada vez con menor frecuencia.

Las preventas funcionan muy bien en otros sectores

El principio de la preventa no es exclusivo de las figuras de colección.

Cuando un cliente encarga un coche que todavía debe fabricarse, normalmente no paga el precio completo del vehículo un año antes de recibirlo.

Abona un depósito al realizar el pedido y paga el saldo cuando el coche está disponible en el concesionario.

Si desea financiar la compra, la financiación se activa en el momento de pagar el saldo. Por tanto, el cliente empieza a devolver el préstamo cuando recibe efectivamente su vehículo.

¡No pasa un año pagando un coche que todavía no puede conducir!

La misma lógica debería aplicarse a las figuras de colección:

  1. el coleccionista paga un depósito para reservar la pieza;
  2. la tienda encarga la unidad a su proveedor;
  3. el saldo se solicita cuando la llegada de la figura se aproxima;
  4. el cliente paga el saldo o utiliza una auténtica solución de pago fraccionado, como Alma o PayPal;
  5. la figura puede enviarse inmediatamente.

Por tanto, las preventas funcionan correctamente cuando el pago se organiza de forma razonable y se respetan dos principios básicos.

Primer principio: pagar únicamente un depósito antes de la llegada del producto

La forma más sencilla de limitar los riesgos consiste en no pagar el precio completo de la figura mientras todavía no esté disponible.

Un depósito permite confirmar la reserva sin inmovilizar innecesariamente todo el importe de la compra.

En el caso de una figura de 500 euros, el nivel de riesgo es muy diferente según el cliente haya pagado:

  • un depósito de 100 euros;
  • o los 500 euros íntegros.

La cantidad expuesta al riesgo sigue siendo mucho menor en el primer caso.

Sin embargo, algunas tiendas exigen el pago completo desde el momento en que se realiza la preventa.

El cliente debe pagar entonces el precio íntegro de una figura que quizá no se entregue hasta dieciocho meses después.

Esta práctica traslada prácticamente todo el riesgo al coleccionista.

La tienda recibe inmediatamente todo el dinero, mientras que el cliente debe esperar a que el producto sea fabricado y entregado.

Durante este periodo pueden surgir distintos problemas:

  • el fabricante puede sufrir retrasos;
  • el distribuidor puede reducir las cantidades asignadas;
  • la tienda puede experimentar problemas de liquidez;
  • la tienda puede no ser capaz de pagar a su proveedor;
  • la empresa puede cesar su actividad;
  • el plazo para impugnar el pago puede expirar.

El pago completo puede seguir siendo una opción para los clientes que deseen pagar inmediatamente, pero no debería ser la única forma de reservar una figura cuyo lanzamiento todavía queda muy lejos.

Segundo principio: comenzar un pago a plazos únicamente cuando el producto esté disponible

Muchos coleccionistas piensan que deben empezar a pagar su figura varios meses antes de que llegue para poder repartir el gasto en el tiempo.

No es necesario.

El cliente puede pagar un depósito al realizar la reserva y utilizar una auténtica solución de pago a plazos cuando la figura llegue realmente a stock.

De este modo, puede recibir el producto inmediatamente y seguir pagando la compra según el calendario acordado.

¿Cómo funciona un verdadero pago a plazos?

Con una solución como Alma o el Pago en 4 plazos de PayPal, la financiación es gestionada por un proveedor especializado que adelanta la suma necesaria para pagar al comerciante.

La tienda recibe inmediatamente el importe completo de la compra. Después, el cliente reembolsa al proveedor financiero según las condiciones que haya aceptado.

El contrato especifica, entre otras cosas:

  • el número de plazos;
  • el importe de cada cuota;
  • los posibles gastos;
  • las condiciones de aceptación;
  • la identidad de la entidad que proporciona la financiación.

Un proveedor especializado también puede actuar como mecanismo de protección

Recurrir a un proveedor especializado ofrece otra ventaja: la decisión de aceptar o rechazar el pago a plazos no depende de la tienda.

En función del tipo de financiación ofrecido, el proveedor puede realizar distintos controles destinados a evaluar la capacidad del cliente para pagar las cuotas previstas.

En las financiaciones que entran dentro del ámbito del crédito al consumo, la evaluación de solvencia forma parte integral del proceso de aprobación. El proveedor puede tener en cuenta, entre otras cosas, la situación financiera del cliente y los compromisos económicos que ya tenga en curso.

Un mismo proveedor también puede disponer de información sobre financiaciones que ya haya concedido a un cliente, incluso cuando las compras se hayan realizado en distintas tiendas que utilizan sus servicios.

Por tanto, una nueva solicitud puede ser rechazada si el proveedor considera que una financiación adicional supondría un riesgo demasiado elevado.

Estos controles no constituyen, naturalmente, una garantía absoluta contra el sobreendeudamiento, y sus modalidades varían en función del proveedor, del país y del tipo de pago fraccionado utilizado. Sin embargo, representan una diferencia importante frente a un plan de pago interno de la tienda, en el que el vendedor se limita a cobrar sucesivamente las mensualidades sin actuar como un verdadero proveedor de financiación.

Este sistema resulta especialmente útil cuando el producto ya está disponible, ya que permite al cliente repartir el pago sin tener que esperar a la última cuota para recibir su figura.

¿Por qué es una mala idea empezar a pagar antes?

Imaginemos una figura de 600 euros cuyo lanzamiento está previsto dentro de doce meses.

El cliente acepta inmediatamente un plan de pago de 60 euros al mes durante diez meses.

Al finalizar el plan, habrá pagado los 600 euros completos. Sin embargo, la figura todavía no habrá llegado.

Por tanto, el cliente habrá pagado íntegramente el producto antes de que esté disponible.

Podría haber dejado simplemente esos 60 euros cada mes en su propia cuenta bancaria y pagar el saldo cuando la figura llegara realmente.

De ese modo, habría conservado el control de su dinero durante todo el periodo de fabricación.

¿Qué otras señales de alerta hay que tener en cuenta?

Ningún elemento aislado basta para demostrar que una tienda vaya a quebrar o que utilice prácticas dudosas.

Sin embargo, es recomendable ser prudente cuando aparecen varias señales de alerta al mismo tiempo.

Desconfíe de los planes de pago internos

Algunas tiendas y marcas que venden directamente a los clientes organizan por sí mismas pagos mensuales para las preventas.

Envían cada mes un enlace de pago o programan cargos automáticos en la tarjeta bancaria del cliente.

También pueden utilizar un servicio concebido para gestionar pagos recurrentes de suscripciones, como Stripe.

Pero, en ese caso, Stripe no es más que una herramienta para procesar cobros.

Utilizar Stripe no significa que la tienda se haya convertido en una entidad financiera ni que el cliente esté beneficiándose de un verdadero crédito al consumo.

En la mayoría de los casos, el sistema funciona simplemente de la siguiente manera:

  1. la tienda divide el precio en varios pagos;
  2. cobra directamente cada mensualidad;
  3. va recibiendo progresivamente el precio completo;
  4. el cliente sigue esperando a que fabriquen su figura.

El cliente simplemente está pagando el producto por adelantado, repartido en varias cuotas, y sigue soportando un riesgo considerable.

Además, este tipo de planes de pago suele exigir que se hayan abonado todas las mensualidades antes de que el vendedor envíe el producto.

¿Qué dice la ley sobre los pagos a plazos?

Una tienda no puede improvisar un crédito de doce o dieciocho meses como si se tratara de una simple suscripción.

En Bélgica, los pagos fraccionados durante más de dos meses entran en el ámbito del crédito al consumo.

Una empresa que desee ofrecer por sí misma auténticos créditos debe respetar unas normas concretas. Según la fórmula utilizada, debe contar con la condición necesaria de prestamista o trabajar con una entidad autorizada.

El acceso al estatuto de prestamista está supervisado por la FSMA, la Autoridad de Servicios y Mercados Financieros de Bélgica.

No se trata de una mera formalidad. La empresa debe presentar un expediente completo y cumplir requisitos relacionados, entre otras cosas, con sus directivos, su organización y su situación financiera.

En Francia, los pagos sin intereses repartidos durante un máximo de tres meses se benefician actualmente de un régimen más sencillo.

Por encima de tres meses, el pago puede entrar en el ámbito del crédito al consumo y quedar sujeto a normas adicionales.

Lo que hay que recordar

Para una pequeña tienda independiente de figuras de colección, e incluso para un fabricante de cierta importancia, sería muy poco habitual disponer directamente de la autorización necesaria para ejercer una verdadera actividad de crédito al consumo.

Las tiendas de figuras que ofrecen planes de pago internos generalmente no destacan:

  • una autorización como prestamista;
  • una entidad financiera asociada claramente identificada;
  • un verdadero contrato de crédito;
  • una evaluación de la capacidad de reembolso del cliente.

Enviar un enlace de Stripe todos los meses o pedir al cliente que realice una transferencia bancaria no basta para ofrecer un auténtico servicio de crédito.

Cuando no se identifica claramente ninguna entidad financiera, el cliente debería considerar que la tienda simplemente está cobrando por adelantado el precio de la figura.

La pregunta que debe hacerse es sencilla: ¿puede enviarse mi producto antes de que haya pagado la última cuota?

Si la respuesta es no, como diría Gandalf: «¡Huid, insensatos!»

¿Debería preocuparle un descuento por pagar todo por adelantado?

Seamos claros: sí.

Algunas tiendas ofrecen un descuento a los clientes que pagan inmediatamente el importe completo de su preventa.

La propuesta puede parecer interesante:

  • pagar un depósito y mantener el precio normal;
  • o pagar inmediatamente el importe completo y obtener un descuento.

Ese descuento no es gratuito para la tienda. El vendedor acepta reducir su margen a cambio de recibir su dinero más rápidamente.

Esto demuestra, como mínimo, que cobrar inmediatamente tiene un valor importante para la tienda y puede revelar una necesidad significativa de liquidez, especialmente cuando:

  • el descuento es elevado;
  • la fecha de lanzamiento del producto todavía queda muy lejos;
  • la tienda multiplica este tipo de promociones;
  • ya se están comunicando retrasos en las entregas;
  • el pago completo se fomenta de manera insistente en prácticamente todas las nuevas preventas.

Antes de aceptar, pregúntese si el descuento ofrecido compensa realmente el riesgo adicional.

Ahorrar 20 o 30 euros no siempre justifica confiar 500 euros durante dieciocho meses a una tienda cuya situación financiera desconoce.

Una tienda no puede aplazar indefinidamente la entrega

La ley obliga al vendedor a indicar un plazo de entrega antes de que el cliente realice el pedido.

En una preventa, esta información puede expresarse mediante un mes, un trimestre o un periodo estimado. Sin embargo, una tienda no puede limitarse a indicar que el producto se entregará «cuando el fabricante lo haya enviado».

La fecha o el periodo indicado en el momento del pedido compromete al vendedor.

Un retraso del fabricante puede explicar un aplazamiento, pero no permite a la tienda modificar indefinidamente la fecha de entrega sin ofrecer ninguna alternativa al cliente.

¿Qué puede hacer el cliente cuando se supera la fecha anunciada?

Cuando se supera la fecha o el plazo de entrega anunciado, el cliente puede pedir a la tienda que entregue el pedido dentro de un plazo adicional razonable.

Si la figura sigue sin entregarse al finalizar ese nuevo plazo, el cliente puede cancelar el pedido y solicitar el reembolso de las cantidades ya abonadas.

La tienda no puede mantener al cliente atrapado en su pedido

Una tienda no puede retrasar continuamente la fecha de entrega y, al mismo tiempo, rechazar cualquier solicitud de cancelación.

Tampoco puede eliminar derechos reconocidos por la ley imponiendo:

  • gastos de cancelación una vez superado el plazo de entrega;
  • un reembolso únicamente en forma de vale;
  • la obligación de esperar a una cancelación oficial por parte del fabricante;
  • una cláusula que permita aplazar la entrega sin ningún límite.

El contrato vincula al cliente con la tienda, no con el fabricante. Por tanto, es la tienda la que sigue siendo responsable de la entrega y del reembolso, incluso cuando el retraso tenga su origen en su proveedor.

Los retrasos son frecuentes en el sector de las figuras de colección, pero no eliminan los derechos del consumidor.

¿Por qué Myth Factory aplica un margen de tolerancia de seis meses?

En Myth Factory, la fecha indicada en una ficha de producto en preventa es una estimación.

Indicamos claramente en cada página correspondiente que esta fecha puede cambiar.

Por desgracia, los fabricantes de figuras de colección no siempre respetan los calendarios anunciados al abrir las preventas. Los retrasos de varios meses siguen siendo habituales en este sector.

Por este motivo, hemos establecido un límite que tiene en cuenta esta realidad sin obligar al cliente a esperar indefinidamente.

Cuando la fecha de entrega anunciada en el momento del pedido se supera en más de seis meses, el cliente puede solicitar el reembolso completo de su preventa.

En ese caso no se aplica ningún gasto de cancelación.

Este plazo de seis meses proporciona al cliente un límite final claro.

El cliente siempre debe disponer de una salida.

Las opiniones de los clientes no siempre cuentan toda la historia

Las opiniones publicadas en Google, Trustpilot, Facebook y otras plataformas pueden resultar útiles para valorar una tienda.

Pero no hay que fijarse únicamente en la puntuación media.

Una tienda puede haber entregado correctamente miles de pedidos y, al mismo tiempo, estar experimentando graves problemas con sus preventas más recientes.

Cuando la valoración media empieza a bajar, algunas empresas piden a un gran número de clientes satisfechos que publiquen rápidamente una opinión positiva.

Pedir a los clientes que dejen opiniones auténticas no es necesariamente algo problemático.

Sin embargo, una llegada repentina de muchas opiniones positivas puede ocultar las alertas más recientes sin solucionar los problemas que se están señalando.

Antes de hacer una preventa, preste especial atención a:

  • las opiniones publicadas durante los últimos meses;
  • los comentarios relacionados específicamente con preventas;
  • las respuestas ofrecidas a clientes insatisfechos;
  • los testimonios compartidos en grupos y comunidades de coleccionistas;
  • los cambios repentinos en el número de opiniones;
  • las quejas repetidas sobre los mismos problemas.

Una buena valoración histórica no garantiza que la situación actual de la tienda sea financieramente saludable.

La recomendación de un influencer no garantiza la salud financiera de una tienda

Los vídeos, publicaciones y recomendaciones de influencers pueden ayudarle a descubrir una tienda, pero nunca deberían sustituir las comprobaciones que usted mismo realice antes de confiar su dinero a una empresa.

Un creador de contenido puede haber recibido correctamente sus propios pedidos, mantener una buena relación con la tienda o haber colaborado con ella durante varios años sin conocer realmente su situación financiera.

Por lo general, no tiene acceso a su tesorería, a sus deudas, a las facturas de sus proveedores ni a los posibles retrasos de pago acumulados.

Por tanto, una recomendación, incluso realizada de buena fe, no permite saber si una tienda seguirá disponiendo dentro de doce o dieciocho meses de los recursos necesarios para pagar a sus proveedores y entregar las preventas.

Esto resulta aún más importante cuando un influencer se beneficia de un código promocional, recibe productos gratuitos, utiliza un enlace de afiliación o mantiene cualquier otro tipo de colaboración comercial con la tienda.

Estas colaboraciones no significan necesariamente que la recomendación sea engañosa. Simplemente constituyen un motivo adicional para no considerar dicha recomendación como una garantía financiera.

Antes de realizar una preventa importante, compruebe directamente la empresa, su antigüedad, sus prácticas de pago, su situación financiera cuando sus cuentas sean públicas, sus condiciones de venta y, sobre todo, los testimonios recientes relacionados con la entrega de sus preventas.

Qué comprobar antes de hacer una preventa

Identifique la empresa que gestiona el sitio web

Compruebe que estén disponibles los siguientes datos:

  • el nombre legal de la empresa;
  • su dirección;
  • su número de registro mercantil o de empresa;
  • su número de IVA;
  • el país en el que está establecida;
  • un medio de contacto que funcione.

No dude en llamar al número de teléfono indicado para comprobar la capacidad de respuesta del servicio de atención al cliente. También será una buena oportunidad para plantear cualquier duda sobre el funcionamiento real del sistema de preventas.

Lea sobre todo las opiniones más recientes

No se limite a la puntuación general. Busque específicamente opiniones relacionadas con preventas, reembolsos y atención al cliente.

Tampoco considere la recomendación de un influencer, un canal de YouTube o un grupo de coleccionistas como una garantía suficiente. Utilice estos testimonios como una fuente de información más y realice sus propias comprobaciones sobre la tienda.

Compruebe el importe solicitado al realizar la reserva

Pregúntese cuánto dinero está a punto de confiar a la tienda y durante cuánto tiempo.

Identifique al verdadero proveedor del pago a plazos

Si una tienda ofrece financiación, debe indicarse claramente el nombre de la entidad que la gestiona.

Siempre que sea posible, opte por un sistema en el que la aprobación de la financiación y la evaluación de su capacidad de pago sean gestionadas por un proveedor especializado y no directamente por la tienda.

Lea las condiciones de cancelación

Debe saber:

  • cuándo puede cancelar;
  • si se descontarán gastos;
  • si el reembolso se realizará en dinero o mediante un vale;
  • qué límite se aplica en caso de un retraso importante.

Compruebe durante cuánto tiempo está protegido su pago

No dé por sentado que PayPal o su tarjeta bancaria le protegerán hasta que reciba el producto.

Póngase en contacto con su proveedor de pagos o con su banco para conocer los plazos aplicables.

¿Cómo funcionan las preventas en Myth Factory?

Myth Factory es una empresa belga especializada en figuras y estatuas de colección desde 2012.

No afirmamos que una preventa esté completamente libre de riesgos.

Una figura que todavía se encuentra en fase de producción nunca puede ofrecer exactamente el mismo nivel de seguridad que un producto que ya se encuentra físicamente en un almacén.

Nuestro objetivo es reducir estos riesgos aplicando unas reglas sencillas y transparentes:

  • la fecha de entrega mostrada se presenta claramente como una estimación;
  • en las preventas correspondientes se ofrece la posibilidad de pagar únicamente un depósito;
  • el saldo se solicita cuando se aproxima la llegada de la figura;
  • el cliente puede utilizar una auténtica solución de pago a plazos al abonar el saldo;
  • la figura puede enviarse en cuanto esté disponible, después de haber pagado la primera cuota;
  • las nuevas fechas comunicadas por los fabricantes se actualizan en cuanto están disponibles;
  • el cliente puede seguir la evolución de la fecha estimada de entrega de sus pedidos desde su cuenta personal;
  • puede solicitarse un reembolso completo cuando la fecha de entrega anunciada al realizar el pedido se supera en más de seis meses;
  • en ese caso no se cobra ningún gasto de cancelación.

El pago completo puede seguir estando disponible para los clientes que prefieran pagar inmediatamente la totalidad de su pedido.

Pero no debe confundirse con una obligación necesaria para poder reservar una figura.

Conclusiones

¿Hay que dejar de hacer preventas de figuras?

No.

Las preventas siguen siendo indispensables para que los fabricantes puedan producir cantidades realistas y para que los coleccionistas puedan reservar las piezas que no quieren perder.

También pueden permitir conseguir determinadas figuras en mejores condiciones de precio en el momento de su lanzamiento, evitando depender de una hipotética disponibilidad después de su salida.

El problema no es reservar una figura.

El problema es confiar el precio completo del producto a una tienda mucho tiempo antes de que esté disponible.

Por tanto, es preferible seguir haciendo preventas, pero hacerlo con prudencia.

Las dos reglas fundamentales que conviene recordar

Regla número 1: mientras la figura no esté en stock, pague únicamente un depósito.

Regla número 2: empiece un pago a plazos únicamente cuando la figura esté disponible y pueda enviarse.

Estas dos reglas no eliminan por completo los riesgos asociados a las preventas.

Sin embargo, permiten reducir considerablemente tanto la cantidad de dinero confiada a la tienda como el tiempo durante el cual el coleccionista permanece expuesto al riesgo.

Por tanto, antes de reservar una figura, no se pregunte únicamente qué tienda ofrece el precio más bajo, sino qué tienda ofrece la seriedad y fiabilidad necesarias para gestionar su preventa en las mejores condiciones posibles.

Sobre el autor

Sébastien fundó Myth Factory en 2012. En estas guías comparte la experiencia adquirida a lo largo de los años trabajando con coleccionistas, fabricantes y distribuidores especializados.